martes, 11 de diciembre de 2012

Dicen que la vida es maravillosa. Es bonito poderte bañar en el agua del mar. Es bonito tomarte un helado de stracciatella mientras contemplas el atardecer. Es bonito leer un buen libro una tarde de otoño con el sonido de la lluvia de pronto. Es bonito despertar, asomarte por la ventana, ver todo cubierto de blanco y quedar con todos tus amigos e ir corriendo a jugar. Sin embargo, es horrible dar a luz a un bebé debajo de un puente. Es horrible que un niño vea en la tele como otros niños de su edad mueren de hambre u otras enfermedades. Es horrible que una chica de doce años conviva con un padre maltratador. Es horrible ver como una enfermedad va consumiendo poco a poco cada día a la persona que más quieres. Porque la vida en sí puede llegar a ser maravillosa, y de la noche a la mañana, puede convertirse en la más desoladora de las cárceles. 
(MP)

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