viernes, 17 de enero de 2014

Dance quién pueda danzar.


Todavía...

Puede que siga siendo la misma MP que hace cuatro años. O puede incluso que sea la misma que hace quince. Todavía lloro cuando las cosas no me salen como esperaba. Todavía me preocupo por el estado de ánimo de la gente de mi alrededor. Todavía se me ponen los pelos de punta cuando escucho "llegaremos a tiempo" de Rosana. Todavía tengo cosquillas. Todavía odio el cola-cao caliente. Todavía me emociono con las luces de Navidad. Todavía invento canciones absurdas antes de los exámenes. Todavía escribo de madrugada. Igual es que algunos "todavía" son para siempre. 
(MP)
Uno no sabe lo importantes que pueden llegar a ser los momentos hasta que ve algo que le hace recordarlos. Tú, en el autobús de vuelta a casa, has olvidado el mp4 y tu móvil se está quedando sin batería. Escuchas la música de la radio, está demasiado alta, o quizá no. Miras por la ventana, aún falta mucho para llegar. Suena "mar antiguo" del Último de la fila. Una parada. Caras nuevas. Una te mira sonriente y te guiña un ojo. ¿Y este de qué va? 
Cinco años después. Café con las de siempre en el bar de siempre. "Mar antiguo" de nuevo. Esa misma cara, esos mismos ojos, esa misma sonrisa. 
(MP)