domingo, 18 de diciembre de 2011

domingo, 11 de diciembre de 2011

El día que no pueda más, voy a cambiarte por un puñado de estrellas, que no me dejen mirarte.

Que me mate la pena, te tendré un rato delante...


Tengo miedo, miedo de que esto empiece, y de que después no pueda pararlo. Hay algo en tí, que me hace fiarme plenamente, pero hay otras cosas que no me gustan, y no quiero vivir una mentira. No puedo decirte que dejes de hacerlas, porque eso sería intentar cambiarte, y yo no quiero eso, porque eres de las pocas personas auténticas que conozco, no sé que hacer, siempre hay algo que sale mal, pero aún es demasiado pronto. 
(MP)

Solo soy, esa cara de idiota.


¿Por qué me rayo? Aún no eres nada, pero, ¿por qué no puedo dejar de pensar en ti?, ¿por qué me buscas?, ¿por qué me observas?, ¿por qué tanto interés en mí? Me estoy volviendo loca. 
(MP)

Y aprendí que hay cosas que es mejor perder...

^^



En la vida hay que elegir entre ser valiente, o ser muy valiente.

Muchas veces nos sentimos inseguros de hacer algo, a veces porque pensamos demasiado en las consecuencias, o porque tenemos miedo de que algo salga mal, o simplemente porque creemos que es lo mejor. Pero por otro lado pensamos, ¿y si lo hago?, pensamos en el presente directo, y no en lo que ocurra después. Y es entonces cuando te sientes inseguro, ¿lo hago o no lo hago? Pues bien, hay un 50% que decide no hacer nada, no arriesgar, y algunos aciertan, pero otros fallan. El otro 50% decide arriesgarse, también hay algunos que aciertan y otros que fallan, pero han sido valientes, y se han quitado de el medio esa pregunta que el otro 50% se hará durante toda su vida, ¿qué habría pasado si lo hubiese hecho? 
(MP)